LA MEDITAR NO ES CONTROLAR




Cuando medites, no trates de controlar nada. Simplemente trata de crear un espacio para la mera observación. 
Date cuenta de cómo sucede la experiencia, de cómo es. 
No trates de intervenir en la experiencia. No la manipules. No busques un estado en concreto.



La mayoría de las personas que se acercan a la sala de meditación vienen con la idea preconcebida de que meditar es una práctica que consiste en luchar contra el pensamiento. Como si la meditación fuera un combate interior donde tratamos de someter y controlar a la mente. Esta forma de enfocar la práctica busca el logro de un objetivo predeterminado: derrotar a la malvada mente.

Si éste fuera el caso, date cuenta de que te estás posicionando en un bando y colocando a la mente, como enemigo, en otro. Ésta es la semilla que perpetua la división, la contradicción y el sufrimiento.

Precisamente esta sensación de que debes luchar, de que debes controlar, de que debes vencer, es el viento que mantiene dando vueltas al molino de tu malestar. Si te aquietas un poco podrás escuchar como giran y giran sus aspas creando un cansino ruido de fondo.

Tu ilusión consiste en tratar de alcanzar una paz que crees que llegará el día en que logres dominar y vencer definitivamente a la mente. Pero a todo aquel meditador sincero que haya dedicado tiempo y energía a este tipo de práctica no le queda otra que reconocer su frustración. Y es que mientras siga en marcha el motor de la lucha la rueda egoica no se detendrá.

No digo que del esfuerzo del combate no se puedan obtener beneficios momentáneos, cierta paz, cierto bienestar, pero todos estos estados están irremediablemente abocados a pasar, no durarán. 

Si estás observando la respiración, date cuenta de cómo sucede. De cómo el movimiento se da por sí solo. No intervengas en ello. No fuerces la respiración. A medida que la observación de la respiración se va tornando más pura, la respiración va cambiando, sus exhalaciones son ahora más profundas y alargadas. Esto favorece que el cuerpo se vaya relajando. La mente se aquieta y se serena de un modo natural. No hay nadie luchando, ni tratando de controlar nada. Solo un presenciar desidentificado que favorece esta sintonización de la vibración del cuerpo-mente con nuestra verdadera naturaleza.

El grado de pureza o impureza en la observación viene determinado por la sensación de control. Si en la meditación está presente la sensación de que puedes manipular o intervenir en aquello que es observado, la calidad de la observación es menor. 

Para ilustrar este punto tomaremos como ejemplo la metáfora del espectador:

Imagina que estás observando una película en el cine plenamente consciente de que estás sentado en tu asiento.

Mientras visionas el film, no tendrías la más mínima sensación de poder interveniren el contenido de la película, ni de poder manipular el resultado del mismo, no te sentirías capaz de controlar lo que está sucediendo en la pantalla.

Esta presenciación, esta observación, sería más pura, más des-identificada, más consciente, que si, por el contrario, estuvieras en el cine, observando la película totalmente absorbido por lo que fuera surgiendo en la pantalla, creyendo de algún modo sutil, en esa implicación, que la película podría ser distinta de cómo está siendo. Así, entraría en juego la sensación de que de alguna manera tu voluntad puede cambiar o manipular los acontecimientos que se van sucediendo en el film. Esta identificación con la ilusión de un posible control es la semilla de la que brota toda perturbación, mayor o menor dependiendo del grado de implicación con el protagonista o con la historia proyectada. 

Una observación más pura de la respiración es aquella que se va dando a medida que te vas dando cuenta de cómo sucede la respiración por si sola y a la vez, de forma sutil, de cómo este funcionar de la respiración está siendo observado desde un trasfondo, desde un espacio interior. Así, la sensación de control se va perdiendo en esta profundidad que percibe libre desde su asiento interior. Y el ego, que no es más que esa sensación de control, se va diluyendo en esta observación cada vez más pura, más interiorizada.

Es precisamente este posicionamiento, esta perspectiva más real que otorga este darse cuenta de lo que sucede, como película, y de mi mismo, como espectador inafectado, lo que favorece que la vida se experimente y funcione de un modo más fluido.

En el caso de la observación de la respiración, esto hace que ésta se torne cada vez más armónica, y así la respiración empieza a funcionar de un modo más saludable y relajado.

Esta enseñanza es válida para la respiración, para todos los demás procesos funcionales y para todos los demás aspectos de la vida. Puedes empezar aprovechando la meditación para ir dándote cuenta de la profundidad que observa la respiración, y este darte cuenta de ti mismo, como profundidad que percibe en el trasfondo, irá favoreciendo de un modo natural una vida más fluida y armoniosa.

A medida que este conocerse a uno mismo como profundidad se va activando, meditación tras meditación, la sensación de que debes controlar, de que debes manipular, de que debes luchar para estar bien o estar en paz, se va disolviendo. De un plumazo te liberas de esa angustiosa sensación de que las cosas deberían de ser distintas para poder ser plenamente feliz. 

Y así la vida se va tornando una distendida presenciación del cada vez más fluido, ligero y contento funcionar del cuerpo.


Fuente: Datelobueno

MIRAR ADENTRO


En lugar de mirar afuera, mira adentro. 


Lo que no está presente en el sueño profundo, no existe. Los gurús y las enseñanzas y los comportamientos varios, nada de ello está en el sueño profundo. Tampoco lo están los satsangs, ni los seminarios ni los libros como éste. 


¿Qué estás haciendo? Invita al silencio, a la quietud. No desperdicies tu tiempo haciendo cualquier cosa que no sea estar en silencio, estar en quietud interior. 

Cualquier cosa que no seas "tu-mismo" es ilusión, no es verdad, no importa. Y es eso lo que tú proyectas afuera, sobre la pantalla blanca exterior. Cualquier cosa que esté "ahí fuera" es ilusión, no es verdad, no importa. Déjate vaciar de todo eso. Permite que haya vacío. Déjate ser abierto en canal, ahuecado, destripado.

Date cuenta de que la forma que esto adopte no depende de ti, y de que puede requerir de algún "tiempo". Puede tomar una vida entera, puede que tome más de una vida. No importa. Déjate llevar a un espacio en donde esto no importe. 

En quietud, descúbrete haciéndote la pregunta peligrosa, la pregunta que el ego no quiere que pienses, la pregunta que llevará a tu vida a su fin. 

Déjate llevar a un lugar donde ya no sea necesario hallar a "alguno" a quien culpar, ya seas tú mismo u otro. Donde esa necesidad de ser especial ya no te destruya. Donde ya no sea necesario, o posible, alejarse de Ti Mismo ni mirar fuera de Ti Mismo para etiquetar lo que está "mal" o lo que está "bien". Donde no sea posible mirar fuera de Ti Mismo para ver Lo Que Es.

Mirar afuera hace que el sueño prosiga. Sólo mirando adentro, incansablemente y profundamente adentro, más allá y más acá de los estratos supérfluos -el intelecto y la razón y la emoción y el sentimiento y la psique y el subconsciente-, a Lo Que Tú Eres; solo esto puede llevar al despertar que, en sí mismo, no tiene que ver ni con afuera ni con adentro.

¡Despierta!


David Carse en "Perfecta Brillante Quietud"




DESAPEGO



Erase, una vez, un maestro que, durante toda su vida, había intentado inculcar a sus discípulos distintos valores importantes para su crecimiento. En esta ocasión, había decidido instruir a dos de ellos acerca de lo importante que es el desapego.

-Jóvenes, os voy a decir algo muy importante, que no debéis olvidar jamás. No os dejéis nunca atrapar por los apegos.

Uno de los jóvenes comprendió perfectamente, pero el otro todavía hacía distinción entre apegos grandes y pequeños, y entre diferentes objetos de apego. 
-Creo - dijo el alumno- que no todo apego perturba o esclaviza; depende de los objetos o asuntos a los que te apegues.

Entonces el maestro, tras guadar un reposado silencio, cogió un hilo, lo enrolló al cuello del que así se expresaba y empezó a apretar con fuerza.

-¡Maestro, detente! ¡Vas a matarme!

El maestro se detuvo. Mostró el hilo a su alumno: era un delicado hilo de seda. Y le dijo:

-Recuerda que hasta un delicado hilo de seda puede quitarte la vida.


UNIDAD DE CUERPO Y MENTE ANTE LA ENFERMEDAD



Uno de los mayores logros de la ciencia moderna ha sido descubrir que la mente y el cuerpo no son cosas separadas e independientes, sino una sola entidad vista desde diferentes ángulos. 

Descartes se equivocó al separar cuerpo y mente. Y la medicina occidental, que ha seguido sus pasos, se ha equivocado también al dejar de lado la importancia del estado mental de los pacientes a la hora de evaluar su estado de salud, 

Un análisis de más de cien estudios que relacionan las emociones y la salud aporta una prueba de la estrecha relación entre la mente y el cuerpo: la gente que padece algún malestar crónico (que está ansiosa y preocupada, deprimida y pesimista, o enojada y hostil) tiene el doble de posibilidades de padecer alguna enfermedad grave en el futuro. El tabaco aumenta el riesgo de padecer alguna enfermedad grave en un 60%; el malestar emocional crónico lo aumenta en un 100%. Así pues, comparado con el tabaco, el malestar emocional es mucho más nocivo para la salud. 

Los investigadores del nuevo campo científico de la psiconeuroinmunología, que estudia las relaciones biológicas entre la mente, el cerebro y el sistema inmunológico, están explorando los misteriosos mecanismos que conectan la mente y el cuerpo, y descubriendo que los focos emocionales del cerebro se hallan estrechamente ligados no sólo al sistema inmunológico, sino también al sistema cardiovascular. Cuando sufrimos una tensión nerviosa crónica, cuando el cuerpo se ve continuamente impulsado a « luchar o huir», con la consecuente descarga de hormonas, disminuye la capacidad del sistema inmunológico para defenderse de los virus y atajar cánceres incipientes, al tiempo que el corazón se ve obligado a aumentar la presión sanguínea y bombear desesperadamente a fin de preparar el cuerpo para una emergencia. 

La consecuencia final de ello es que aumenta nuestra vulnerabilidad frente a enfermedades de todo tipo. En cambio, una mente que está en paz consigo misma protege la salud del cuerpo. Éste es uno de los principios fundamentales de la medicina tradicional tibetana, un sistema ancestral que nunca ha olvidado la relación crucial entre cuerpo y mente.

Daniel Coleman, en el Prólogo de  El poder curativo de la mente de Tulku Thondup

MUERTE, DISOLUCIÓN DE LA FORMA





En nuestra civilización hay una enorme ignorancia sobre la condición humana y, mientras mayor es la ignorancia respecto de las cosas espirituales, mayor es el sufrimiento. Para muchas personas, especialmente en Occidente, la muerte no es más que un concepto abstracto, de tal manera que no tienen la menor idea de lo que le sucede a la forma humana cuando se aproxima a la disolución. 

A la mayoría de las personas decrépitas y ancianas se las encierra en instituciones. Los cadáveres, los cuales, en algunas culturas se exponen para que todo el mundo los vea, se ocultan de la vista. Basta con intentar ver un cadáver para descubrir que es prácticamente ilegal, salvo si el muerto es un familiar cercano. En las funerarias hasta maquillan el rostro del cadáver. Lo único que se nos permite ver es una imagen higienizada de la muerte. 

Puesto que la muerte es solamente un concepto abstracto, la mayoría de las personas no están en absoluto preparadas para la disolución de la forma que les espera. Cuando se aproxima produce espanto, incomprensión, desesperación y un miedo enorme. Ya nada tiene sentido porque todo el significado y el propósito de la vida estaban asociados con la acumulación, el éxito, la construcción, la protección y la gratificación. La vida se asociaba con el movimiento de expansión y la identificación con la forma, es decir, el ego. La mayoría de las personas no conciben que tenga significado alguno el hecho de que su vida y su mundo se estén derrumbando. 

Y, sin embargo, allí hay un significado todavía más profundo que en el movimiento de expansión. Era precisamente a través de la llegada de la vejez, de una pérdida o de una tragedia personal que tradicionalmente solía aparecer la dimensión espiritual en la vida de una persona. Es decir, el propósito interno emergía solamente cuando el propósito exterior se desmoronaba y se quebraba el cascarón externo del ego. Esos sucesos representan el comienzo del movimiento hacia la disolución de la forma. 

La mayoría de las culturas antiguas seguramente comprendían intuitivamente este proceso, razón por la cual reverenciaban y respetaban a los ancianos. Eran los depositarios de la sabiduría y representaban la dimensión de la profundidad sin la cual ninguna civilización puede sobrevivir durante mucho tiempo. En nuestra civilización, que está totalmente identificada con lo externo y desconoce la dimensión interna del espíritu, la palabra "anciano" tiene muchas connotaciones negativas. Es una ofensa decir que una persona es vieja. Para evitar la palabra, usamos eufemismos como "personas mayores" o de la "tercera edad". La figura de la "abuela" entre los pueblos indígenas posee una gran dignidad. La "abuelita" de hoy es, cuando más, graciosa. ¿Por qué se considera inútiles a los ancianos? Porque en la ancianidad, el énfasis ya no está en el hacer sino en el Ser y nuestra civilización, perdida en el hacer, no sabe nada sobre el Ser. Pregunta: ¿Ser? ¿Para qué sirve? 

En algunas personas, el inicio aparentemente prematuro del movimiento de retorno, la disolución de la forma, parece perturbar severamente el movimiento de crecimiento expansivo. En algunos casos, es una perturbación transitoria mientras que en otros es permanente. Pensamos que un niño no tiene por qué enfrentar la muerte, pero el hecho es que algunos niños deben enfrentarse a la muerte de uno de sus padres o de ambos por enfermedad o accidente, o hasta la posibilidad de su propia muerte. Algunos niños nacen con una incapacidad que limita severamente la expansión natural de su vida. O una limitación severa se presenta en la vida a una edad relativamente temprana. 

Esa perturbación del movimiento expansivo en un momento en el cual no "tendría porqué estar sucediendo" también encierra el potencial de generar el despertar espiritual. En últimas, las cosas que deben suceder, suceden; lo que quiere decir que no hay nada de lo que sucede que no sea parte del gran todo y de su propósito. Así, la perturbación o la destrucción del propósito externo puede ser el camino para hallar el propósito interno y para el florecimiento de un nuevo propósito externo en consonancia con el interno. 

La disolución de la forma y la ancianidad en particular representan una oportunidad que apenas comienza a reconocerse en nuestra cultura contemporánea. Desafortunadamente, la mayoría de las personas dejan pasar la oportunidad porque el ego se identifica con el movimiento de retorno de la misma manera que se identificó con el movimiento de expansión. Esto hace que el cascarón del ego se endurezca y se encoja en lugar de abrirse. Entonces, el ego disminuido pasa el resto de sus días lamentándose o quejándose, atrapado en el miedo o la ira, la autocompasión, la culpa u otros estados mentales y emocionales negativos, o recurriendo a estrategias evasivas como apegarse a los recuerdos, y pensar y hablar sobre el pasado. Cuando el ego deja de identificarse con el movimiento de retorno, la vejez o la cercanía de la muerte se convierte en lo que debe ser: una puerta hacia la dimensión del espíritu. He conocido ancianos que eran verdaderas encarnaciones de ese proceso. Irradiaban luz, su forma debilitada había adquirido traslucidez para dar paso a la luz de la conciencia. 

En la nueva tierra, la vejez será reconocida universalmente y valorada como la etapa para el florecimiento de la conciencia. Para quienes se encuentren perdidos todavía en las circunstancias externas de la vida, será una etapa para regresar tardíamente a su hogar cuando despierten a su propósito interno. Para muchas otras personas, representará la intensificación y la culminación del proceso de despertar

Eckart Tolle en Una Nueva Tierra

ACUÉSTATE CON EL ESTÓMAGO VACÍO

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Para evitar enfermedades como el asma infantil, el síndrome de apnea del sueño, el infarto de miocardio o los ataques al corazón, basta con acostumbrarse a dormir con el estómago vacío. Evitar comer o beber cuatro o cinco horas antes de ir a la cama. 

La razón de que mucha gente se muera al amanecer, de un paro cardíaco o de un infarto al miocardio, es de hecho un reflujo ácido que se da como resultado de comer y dormir tarde por la noche y que conduce al cierre del tracto respiratorio, una respiración irregular, una disminución del nivel de oxígeno en la sangre y, finalmente, una falta de oxígeno en el músculo cardíaco.

Este riesgo aumenta si se consume alcohol al comer antes de dormir porque, cuando uno bebe alcohol, el centro respiratorio se reprime, disminuyendo aún más el nivel de oxígeno en la sangre.

Más aún, hay gente que le da leche caliente a sus hijos antes de acostarse por la creencia de que los ayuda a dormir bien, lo cual es una mala idea. Aunque los niños cenen a las seis de la tarde, todavía tendrán comida en el estómago cuando se vayan a dormir, ya que se duermen más temprano que los adultos. Si además los haces beber leche será más fácil que tengan reflujo. Como resultado la respiración se vuelve irregular, en ocasiones incluso se interrumpe por un momento y cuando el niño respira profundamente, inhala leche, lo cual puede provocar una alergia. De hecho, creo que ésta es una de las causas del asma infantil.

Si a pesar de todo no puedes evitar los ataques de hambre por la noche, la mejor opción es comer una fruta fresca, llena de enzimas, alrededor de una hora antes de irse a la cama. Las enzimas de las frutas son muy digeribles y se desplazan del estómago al intestino en un lapso de 30 a 40 minutos.

Por lo tanto, no te tienes que preocupar del reflujo posterior a que te acuestes, siempre que lo hagas una hora después de haberte comido la fruta.

Hiromi Shinya en  La Encima Prodigiosa

EL ARROYO


Un maestro zen iba caminando en silencio con uno de sus discípulos por un sendero de montaña. Cuando llegaron a un viejo cedro, se sentaron a su sombra para comer un poco de arroz y verduras. Después de comer, el discípulo, un monje joven que todavía no había encontrado la clave del misterio del zen, rompió el silencio preguntándole al maestro:

- Maestro, ¿Cómo puedo entrar en el zen? 

Estaba preguntando, por supuesto, cómo entrar en el estado de conciencia que es el zen. El maestro permaneció callado. Transcurrieron casi cinco minutos, mientras el discípulo aguardaba ansioso una respuesta. Estaba a punto de hacer otra pregunta cuando el maestro habló de pronto: 

- ¿Oyes el sonido de aquel arroyo de montaña? 

El discípulo no se había fijado en ningún arroyo de montaña. Había estado demasiado ocupado pensando en el significado del zen. Pero cuando se concentró en escuchar el sonido, su mente se fue callando. Al principio, no oía nada. Después, su pensamiento dejó paso a un estado de alerta acentuada, y de pronto oyó el murmullo apenas perceptible de un arroyuelo que había a lo lejos.

 - Sí, ahora lo oigo – dijo 

El maestro levantó un dedo y, con una mirada en los ojos que, de algún modo, era a la vez amable y feroz, dijo: 

- Entra al zen por ahí.



Eckart Tolle en Un nuevo Mundo ahora

MEDITACIÓN Y ECUANIMIDAD


Muchos meditadores confunden su práctica al tratar de mantenerse ecuánimes. Algunos visualizan lo que implica ser una persona ecuánime. Piensan en ella como en alguien en quien se da poco movimiento emocional y en quien aparecen pocos deseos… y, confundiendo el efecto con la causa, de un modo contraproducente, se esfuerzan y luchan por reprimir sus emociones y sus deseos. Lo cual no sólo no les acerca a la realización de la verdadera ecuanimidad sino que más bien refuerza los patrones que les alejan de ella.  
Si definimos el término, podríamos decir que la ecuanimidad es lo que se abre en ausencia de apego o rechazo. Es decir, cuando ni el apego ni el rechazo al estado emocional o al deseo de turno está presente, la ecuanimidad si lo está. También podríamos decir que la ecuanimidad no es la ausencia de movimiento, sino más bien la quietud abierta y acogedora dónde todo se mueve con libertad. Por ello, tratar de realizar la ecuanimidad suprimiendo o evitando lo que nos mueve internamente es una lucha sin fin que está abocada sin remedio al fracaso.
Algunos definen la ecuanimidad como indiferencia y esto habría que matizarlo. La ecuanimidad no es la indiferencia del muerto o del pasota sino más bien la bienvenida indiferente a todo lo que emerge, ya sea una emoción bella o una emoción negativa, ya sea un buen deseo u otro pernicioso. La ecuanimidad no hace diferencia a la hora de acoger en su apertura lo que se presenta en ella.   
Si alguien me preguntase algo en plan: ¿cómo puedo desarrollar ecuanimidad?, jamás le diría que emplease su tiempo y energía en reprimir sus emociones o en tratar de evitarlas, sino más bien que se enfocase en abrir un espacio de consciencia en sí mismo dónde poder contemplar y conocer de un modo vivencial dichos movimientos.
A medida que observamos con mayor pureza y consciencia un estado emocional, éste se va liberando de la carga psicológica que le acompaña y se va mostrando como una experiencia puramente sensorial más, menos abstracta e indefinida y mucho más concreta y localizada. Dicho con otras palabras, la observación ecuánime transforma a la perturbadora emoción en mera sensación. Lo que antes se presentaba como un fuerte poder que cejaba y esclavizaba, ahora aparece simplemente en nosotros como una nube más en el paisaje sensorial.
De este modo, el meditador no sólo aprende a no temer a la emoción negativa sino que incluso puede llegar a disfrutar de su experiencia cuando aparece, ya que resulta ser una excelente oportunidad para jugar al juego de la ecuanimidad si es vista desde la perspectiva meditativa.
  • La meditación es ecuanimidad. El meditador no rechaza ni se apega a lo que le acontece, y así, en la apertura y el espacio que la ecuanimidad otorga, vive de un modo directo la experiencia sin resistirse, acogiendo y favoreciendo su expresión con libertad. Es en esta apertura ecuánime donde las emociones y los deseos que brotan del sentido de carencia o separatividad pueden ser expuestos, expresándose hasta descargarse en su fuente.     
Fuente: Datelobueno

LAS VERDURAS Y SUS ANTIOXIDANTES



Información muy útil procedente de un gran estudio publicado hace unos años, en en la revista Food Research Internacional, en el que tres investigadoras españolas de la Universidad de Murcia examinaron 24 verduras de consumo habitual según los procesos que seguían en la vida real del consumidor: frescas, conservadas en la nevera a 4ºC, congeladas a -20ºC y, por último, guardadas en botes de conserva durante un período de 18 meses. 

SIEMPRE SOMOS NOSOTROS








“(...) ¿la vida, cuándo fue de veras nuestra?,
¿cuándo somos de veras lo que somos?,
bien mirado no somos, nunca somos
a solas sino vértigo y vacío,
muecas en el espejo, horror y vómito,

nunca la vida es nuestra, es de los otros,

LA DUDA

Cuento tibetano


Un día, un buscador llegó a un santuario tibetano en el que vivía un ermitaño. El lugar, aislado de todo contacto humano, era perfecto para la meditación, y el buscador, fascinado con el lugar, pidió permiso al ermitaño para quedarse allí unos días.

FILOSOFÍA DEL INSTANTE



Vivimos bajo el yugo de la aceleración, es el sino de nuestro tiempo y nadie escapa. Mucha de nuestra insatisfacción no es hija de una infancia desdichada, lo es de un correr hacia ninguna parte. 

¿DEJAR DE PENSAR?


Puede que seas una de esas personas que creen que hay que vivir sin pensamiento para poder ser feliz o vivir en paz. Quizá creas que el pensamiento es el enemigo y dedicas tu tiempo y energía a tratar de erradicarlo. Este tipo de creencias refuerzan la ignorancia de nuestra verdadera naturaleza y perpetúan el malestar psicológico,

LA HORA DEL TÉ


Conozca las leyendas sobre el origen de esta milenaria infusión y algunos de sus usos poco conocidos


El té es la segunda bebida más consumida de todo el mundo después del agua. Pero, ¿cuál fue su origen? 

PRISA O LENTITUD






“No siempre ir rápido es mejor”

"El reto es encontrar el tempo de cada cosa, para poder recrearse y profundizar en ella"


Entrevista a Carl Honoré, realizada por Isabel Fernández del Castillo en la Revista Única

Carl Honoré es autor de “Elogio de la lentitud“, una obra que pone el dedo en la llaga de un problema de la vida moderna: la prisa, el estrés.

LA FELICIDAD VIENE DE DENTRO

Foto: Inma Sainz de Baranda
Lama Jampa Monlam, que vivió en silencio meditativo durante treinta años

"Tengo 90 años. Nací en Tíbet, en una familia de nómadas, y vivo en  Katmandú (Nepal). El propósito de los políticos es, como el de todos, ser feliz. Hay que buscar las raíces de la felicidad para cultivarla, y las del sufrimiento para abandonarlo. Hay mucho desarrollo material, pero hace falta desarrollo interno"


Alegre y Sabio

Su sola presencia lo pone todo en su lugar, una calma cálida se expande. La felicidad viene de dentro, no la encontraremos fuera, dice. Para no sufrir, hay que cultivar la mente. “¿Qué más?”, te preguntas sabiendo que durante 30 años su quietud le convirtió en un lugar de reposo de los pájaros. Entender el alcance de sus palabras requiere detenerse. La invasión china le obligó a huir de Tíbet, y lo hizo con una reliquia bajo el brazo, la cabeza de un insigne lama que quería entregar al Dalái Lama, pero no pudo acceder a él y vivió un año en las calles de Dharamsala, hasta que el Dalái Lama soñó que alguien tenía algo que entregarle. Desde entonces son viejos amigos. 
Visitó Barcelona invitado por el centro de meditación Tushita.


Treinta años en silencio meditativo?
Dirigía un monasterio, pero decidí abandonar para hacer ese largo retiro: comencé a los 49 años y acabé a los 79.

¿Por qué?
Los médicos tibetanos son también astrólogos y entienden el cuerpo humano como un todo conectado con el universo. Mi médico astrólogo me dijo que mi vida terminaba a los 49 años.

Y usted quería vivir más...
Sí, porque no había tenido tiempo de cultivar la paz y la felicidad en mi interior.

¿Qué ha aprendido en esos años?
Al principio fue muy difícil porque mi mente todavía no estaba domada, pero fui apaciguándola y entendiendo poco a poco cómo actúa y por qué sufrimos.

Pero si usted entró en un monasterio a los seis años, ya meditaba, ya comprendía...
Meditaba y practicaba para desarrollar una mente de amor y gentileza hacia los otros, pero lo hacía a base de voluntad y comprensión intelectual, pero yo no era una mente en paz.

¿Cuál es la diferencia?
Ahora cada célula de mi cuerpo conoce la causa de nuestro sufrimiento y he podido desarrollar esa mente de amor hacia los otros sin expectativas, sin esfuerzo ni condescendencia, sin necesidad de planteármelo. Soy simplemente feliz.

Entiendo.
Ahora cuando la gente me habla de su sufrimiento tengo la certeza de que ese sufrimiento está en su interior, que no depende del afuera, y puedo guiarles hacia una mente clara.

¿Cómo se hace?
Desenmascarando los engaños mentales, esas emociones aflictivas como el orgullo, el apego, el enfado y otras mentes dañinas que son ­adventicias, que no forman parte intrínseca de nuestra mente y, por lo tanto, se pueden ­eliminar.

¿Por qué están tan arraigados?
Porque nos enseñan a hacer, a ser, pero no quiénes somos.

¿Cómo desarrollar esa mente sabia en nuestras ajetreadas vidas?
El mundo se ha hecho tan pequeño, influimos tanto los unos en los otros, que es necesario que trabajemos juntos. Científicos, psicólogos, representantes de diferentes religiones, humanistas, filósofos..., juntos debemos cambiar el enfoque de fuera a dentro por lo contrario.

De dentro a fuera.
Exacto, porque, si no, nada tiene sentido. Nos casamos, tenemos hijos, amigos, trabajos…, y hacemos todo eso para ser felices, sin éxito.

Ya.
...Esas cosas buenas de la vida en las que ponemos todas nuestras esperanzas están irremediablemente unidas al sufrimiento si no somos capaces de observar la propia mente e identificar las emociones dañinas. Estamos llenos de voces aflictivas (apego, enfado, orgullo, avaricia, rabia, ego, miedo… ) y creemos que esas voces somos nosotros.

Es difícil corregir lo que no identificas.
Por eso necesitamos que la ciencia, la sociología y la religión investiguen juntas y nos ayuden a comprender. Juntos..., estemos juntos.

Es una propuesta interesante.
De la misma manera que hacemos yoga para tener nuestro cuerpo sano, debemos practicar para tener la mente sana.

¿De qué manera?
Ejercicios cotidianos de escucha a uno mismo, de conexión. Eso nos lleva a una mente positiva, que es la única capaz de bondad. Comprender que el sufrimiento surge de ti mismo es algo radicalmente transformador que cambia tu mirada hacia el mundo y, por tanto, cambia el mundo. Es poderosísimo.

¡Ha invertido usted 30 años!
Toda la vida, porque la desconexión de uno mismo es enfermedad, es confusión, es locura.

Está claro.
Mi gran responsabilidad es mantener mi mente pura. Así he encontrado la felicidad dentro de mí y puedo transmitir, irradiar felicidad a los otros, contagiarlos, cuando están a mi lado.

Dicen que entró usted en el retiro con el pelo blanco y salió con el pelo negro.
Yo le cortaba el pelo a un lama anciano que vivía cerca de mi monasterio y que siempre bromeaba: “Tienes el pelo completamente blanco, je je, pareces tú más anciano que yo, algo haces mal”.

¿Qué hacía mal?
Me esforzaba. Comprendí que para ser feliz tenía que soltar, estaba aferrado a mi sufrimiento. La felicidad es salud. Fue así como mi pelo se volvió negro, y entonces comprendí.

¿Por qué decidió abandonar el retiro?
Apenas comía. Una doctora italiana, que me visitaba desde hacía muchos años, me propuso que fuera a su país: “Así yo puedo nutrir tu cuerpo y tú ver un poco de mundo”. Me animé, conocí a más personas que me pidieron que les diera algunas enseñanzas, y no supe negarme.

¿Qué le ha sorprendido del mundo?
La rueda del sufrimiento humano.

Quien sufre inflige sufrimiento. ¿Cómo cultivar la felicidad genuina sin ser monje?
Hay que estar alerta a nuestro enemigo, la mente aflictiva cuyo producto es la rabia. Y cuando te sientes ofendido por un comentario o una actitud ajena, hay que recurrir al amor, la paciencia, la tolerancia y la amabilidad.

Pero...
...Sin cuestionarlo, se ha de convertir en un acto reflejo: acudir a la esencia.


Fuente: La Vanguaradia- La contra

LA PASCUA


La Pascua marca el final de la Semana Santa, en la que se conmemora la muerte y resurrección de Jesús. A la Semana Santa le sigue un período de cincuenta días llamado Tiempo pascual, que termina con el Domingo de Pentecostés.

QUÉ PASA TRAS LA MUERTE DE UN MAESTRO


Seppo le dijo a Gensha: 
-El monje Shinso me preguntó a dónde había ido cierto monje muerto, y yo le contesté que era como el hielo que se convierte en agua.

CURIOSIDADES SOBRE LA SEMANA SANTA



¿Por qué cambia de fecha la Semana Santa? 

La semana santa se celebra, exactamente, en los días en que cae la primera luna llena después del equinoccio de primavera. 

EL CUERVO Y EL CONEJO


Había, una vez, un cuervo que estaba posado  en un árbol, muy sereno y tranquilo, sin hacer absolutamente nada, durante todo  el día. 







Un pequeño conejo lo observaba, un día y otro, sintiendo una gran envidia:

LA VIDA ESTÁ EN TODAS PARTES


Gris apacible.
Debe estar pasando algo bueno porque las hojas de los árboles bailan llenas de vida.
Resulta inspirador su manera de entregarse al viento.
Si alguna de ellas cae, no es un drama.
Alguien de paso celebrará la belleza de las hojas secas.

EL ARTE DE DESARROLLAR LA ENERGÍA


Chikung, “qigong” en Chino Romanizado, es el arte de desarrollar energía, especialmente para la salud, vitalidad, longevidad, expansión mental y cultivo espiritual, sin tener en cuenta la raza, cultura o religión. 

LA ANCIANA MENDIGA


En la época de Buda vivió una anciana mendiga llamada " Confiar en la alegría". Esta mujer observaba cómo reyes, principes y demás personas hacían ofrendas a Buda y sus discípulos, y nada le habría gustado más que poder hacer ella lo mismo.

NO TE QUEJES



Así te cambia la vida si pasas un mes entero sin quejarte.

Más de mil personas se unieron en febrero a una iniciativa creada por Internet que propone dejar de lamentarse por cosas cotidianas 


Queja viene del latín, de quassiare, de quassare, que significa golpear violentamente, quebrantar, y expresa un dolor, una pena, el resentimiento, la desazón...

MEDITACION Y CALIDAD DE VIDA


La percepción de nuestra sociedad con respecto a la meditación ha ido mudando. Antes parecía ser cosa de cuatros “colgaos” mientras que ahora parece que si no meditas no estás en la buena onda. El mundo de la meditación se ha convertido en una nueva moda, una nueva imagen, en algo que “mola” y que ha pasado a estar bien visto, “yo medito… ¿tu aún no?”. 

EL CUENTO DE LA FRESA


Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo. 

El Roble le dijo que se moría, porque no podía ser tan alto como el Pino. 

TODO ES PERFECTO


Tú eres el origen y razón de ser de cuanto es,
sin distingos de ningún tipo.
Cesa en tu lucha contra lo que es, contra la Vida,
interioriza que Todo es Perfecto
y deja de pensar en metas
y que de ellas depende tu éxito.

LOS SUTRAS



Los Sutras son frases, afirmaciones esenciales, que llevan implícita o explícita una verdad que debe ser develada a través de la reflexión. No son frases para recordar, son ideas y conceptos para desarrollar e internalizar, y adaptar al comportamiento diario.

EQUINOCIO DE PRIMAVERA 2017


Hoy, 20 de Marzo de 2017, a las 10:29 UTC tiene lugar el “Equinocio de Marzo”.




Cinco señales de que llega la primavera 2017

LOS NEUROTRASMISORES


Los neurotransmisores son sustancias químicas creadas por el cuerpo que transmiten señales (es decir, información) desde una neurona hasta la siguiente a través de unos puntos de contacto llamados sinapsis. 
Existen distintos neurotransmisores, cada uno de ellos con distintas funciones.

LA ENERGIA DE LOS ARBOLES



¿A quién no le gusta sentarse a la sombra de un buen árbol?, descansar, pensar, conversar, o simplemente estar y dejarse llevar por las buenas sensaciones que nos produce.

LA RIQUEZA



-Maestro, quiero ser rico. ¡Dame un consejo! 

-¿Quieres ser rico? 

Abre tus ojos y mira y ve el bello color verde del prado que te rodea, 

LOS PENSAMIENTOS CURAN MAS QUE LOS MEDICAMENTOS



Bruce Lipton Reclama una nueva medicina, la que tenga en cuenta la capacidad de curar de la energía, mucho más eficaz que los medicamentos. Bruce Lipton (Estados Unidos, 1944) ha conseguido aunar ciencia y espíritu. No es poco mérito el suyo si tenemos en cuenta lo "alérgicos" que son los científicos a los temas trascendentales. Es doctor en Biología Celular y fue pionero en la investigación con células madre. Sus estudios sobre la membrana celular y las modificaciones de las células según el entorno sentaron las bases de la nueva epigenética. Sus descubrimientos (que iban en contra de la opinión científica establecida de que la vida es controlada por los genes) y el estudio de la física cuántica le han llevado a criticar duramente la medicina convencional

MEDITACIÓN Y SALUD


La meditación se está introduciendo en los hospitales más avanzados. El doctor Woodson Merrell, del Centro Médico Beth Israel de Boston (Estados Unidos), ha manifestado que “la meditación es quizá la herramienta más poderosa para la salud". 

LA CASUALIDAD NO EXISTE

La casualidad no existe, existe la sincronicidad

A todos nos ha pasado en alguna ocasión una coincidencia que parecía tan improbable que nos resulta mágica y epifánica, como si existieran conexiones entre sucesos, personas o información a través de hilos invisibles que tan sólo podemos vislumbrar por momentos. 

LOS COMINOS, MAS QUE UN CONDIMENTO


UN TÉ DE ESTE CONDIMENTO PREVIENE EL CÁNCER, BAJA DE PESO, MEJORA LA DIGESTIÓN, COMBATE HONGOS, BACTERIAS Y MUCHO MAS



Este condimento no solo sirve para dar sabor a los alimentos, contiene propiedades que ayudan considerablemente a nuestro organismo,

PERSIGUIENDO LA FELICIDAD



Cuento Indú




Un gato anciano observaba como un inquieto gatito trataba de cazar su propia cola y le preguntó:
– ¿Por qué te persigues  la cola?

El gatito respondió:
– Yo busco la felicidad, y para un gato la felicidad es su cola. Por eso la persigo. Algún día, lograré alcanzarla y seré feliz.

CANTAR "OM"




"Om" es un mantra, o vibración, que se canta tradicionalmente al principio y al final de las sesiones de yoga. Se dice que es el sonido del universo. ¿Qué significa eso?

EL INVENTARIO


Aquel día, lo ví distinto. Tenia la mirada enfocada en lo distante, casi ausente. Pienso, ahora, que tal vez presentía que ese era el último día de su vida. 
Me aproxime y le dije: 
-Buen día, Abuelo. 

El extendió su silencio. Me senté junto a su sillón y, pasado un misterioso instante, exclamó:
-¡Hoy es día de inventario, hijo!